El Bloque 3 la Paez es una edificación de tipología residencial multifamiliar, proyectada y construida bajo los parámetros de la planificación urbana pública de mediados del siglo XX en Venezuela. Situado en la urbanización La Páez, dentro de la Parroquia Catia La Mar, Municipio Vargas, estado La Guaira, este inmueble representa el modelo habitacional de bloques de baja densidad que caracterizó el crecimiento residencial ordenado del litoral central venezolano. Con una altura estimada de 8,0 metros, que corresponde a una estructura de dos a tres niveles, y un área de huella implantada de aproximadamente 790,7 m², el edificio albergaba a numerosas familias bajo un diseño comunitario enfocado en la funcionalidad y el aprovechamiento del espacio.
Constructivamente, el Bloque 3 la Paez respondía a los sistemas estructurales típicos del desarrollo residencial promovido por el estado venezolano a través de entidades de planificación social, tales como el Banco Obrero. Su estructura aporticada de concreto armado y cerramientos de mampostería seguían un patrón racionalista y funcional, diseñado para resistir las condiciones climáticas de la costa central. El diseño arquitectónico priorizaba la ventilación cruzada y la iluminación natural directa en los apartamentos, elementos esenciales en la arquitectura caribeña para mitigar las altas temperaturas de la región.
La disposición de la edificación dentro de la urbanización garantizaba a sus residentes el acceso inmediato a las redes viales principales de Catia La Mar, como la avenida El Ejército y la avenida La Armada. En su entorno inmediato, el edificio interactuaba de forma directa con espacios comunitarios, veredas peatonales, comercios y centros asistenciales, consolidando un tejido urbano compacto donde la vida vecinal se articulaba de manera estrecha y dinámica.
¿Qué pasó con Bloque 3 la Paez?
El 24 de junio de 2026, la costa norte y la región central de Venezuela se vieron sacudidas por un doblete sísmico histórico con magnitudes de 7,2 y 7,5. La proximidad de los epicentros y la violencia de los movimientos sísmicos causaron un impacto devastador en el estado La Guaira, el cual fue formalmente decretado en situación de desastre debido al derrumbe de múltiples estructuras críticas y habitacionales.
En este contexto de emergencia regional, el Bloque 3 la Paez sufrió un nivel de daño catalogado como destrucción total. Las fuerzas telúricas superaron los límites de resistencia de la estructura de 8,0 metros de altura, ocasionando su colapso total. Los escombros del inmueble quedaron depositados sobre su huella original de 790,7 metros cuadrados.
La gravedad del derrumbe en la urbanización La Páez movilizó a cuerpos de rescate nacionales e internacionales, quienes ejecutaron operaciones continuas para la localización de sobrevivientes bajo las estructuras colapsadas. La inhabitabilidad del área y la destrucción de los hogares obligaron a evacuar a decenas de familias sobrevivientes de la comunidad. Estas personas fueron reubicadas de manera temporal en refugios habilitados en la parroquia, principalmente en las instalaciones del estadio de béisbol César Nieves de Catia La Mar, el cual fue adaptado para brindar asistencia humanitaria, alimentación y resguardo a los damnificados del sector.
Contexto urbano e histórico
El estado La Guaira ha sido históricamente la puerta de entrada marítima de Venezuela, con una geografía costera estrecha que ha condicionado el crecimiento de sus centros poblados entre el mar y la cordillera de la Costa. Catia La Mar, una de las parroquias más densamente pobladas y activas del municipio, tuvo sus orígenes como un pequeño asentamiento de pescadores que fue elevado formalmente al rango de pueblo en 1874 bajo el nombre de Olivares. En enero de 1966, recibió su denominación definitiva de Catia La Mar en homenaje al cacique indígena Catia y para diferenciarla de la conocida zona homónima ubicada al oeste de Caracas.
Durante la segunda mitad del siglo XX, la consolidación de la autopista Caracas-La Guaira y la expansión de la infraestructura portuaria y aeroportuaria catalizaron un rápido crecimiento industrial y comercial en la región. Para dar respuesta a la creciente demanda de viviendas por parte de los trabajadores que se trasladaban al litoral, el gobierno nacional impulsó el desarrollo de urbanizaciones públicas ordenadas y funcionales. Es bajo esta política de planificación estatal que se diseña y funda la Urbanización La Páez, concebida con bloques residenciales multifamiliares de mediana y baja escala.
Con el paso de los años, la Urbanización La Páez se integró profundamente a la vida social de Catia La Mar. El área se dotó de servicios básicos esenciales, escuelas locales, centros deportivos y dispensarios comunitarios. El Bloque 3 la Paez formó parte fundamental de esta solución de vivienda colectiva. Esta edificación representó la modernización de los sistemas habitacionales de la región costera, consolidándose como un espacio de referencia comunitaria y como el hogar de múltiples generaciones de familias guaireñas que hicieron de este sector su lugar de arraigo.







