El Edificio Las Palmas, conocido también de manera local como Punta Piedra, es una estructura de tipología residencial multifamiliar que se erige como una muestra de la densificación habitacional del litoral central venezolano. Este inmueble, diseñado bajo un esquema que priorizaba el máximo aprovechamiento de las vistas hacia el mar Caribe, se ubica estratégicamente en la Avenida La Playa, en el sector de Camurí Chico, un corredor costero que conecta dinámicamente las parroquias de Caraballeda y Macuto, dentro del Municipio Vargas del Estado La Guaira.
Con una altura estimada de 44,4 metros y un área de huella de apenas 90,6 m², la edificación presenta una volumetría sumamente esbelta. Esta relación entre su reducida base y su considerable altura resulta característica de los desarrollos verticales tipo "torre lápiz", una solución arquitectónica implementada en parcelas estrechas frente a la costa para albergar múltiples apartamentos residenciales y de descanso en un espacio de suelo minimizado. El edificio constaba de aproximadamente 14 a 15 niveles, ofreciendo a sus residentes la combinación de una vivienda permanente y la de un espacio vacacional directo a pocos metros de la playa.
A lo largo de los años, la estructura funcionó bajo un régimen de propiedad horizontal y condominio, albergando a diversas familias locales y de la capital que buscaban la cercanía del mar. Su ubicación privilegiada sobre la Avenida La Playa lo integró de manera orgánica a la vida cotidiana del sector, siendo una referencia visual constante para quienes transitaban por la principal vía costera de Camurí Chico y las urbanizaciones contiguas.
¿Qué pasó con Edificio Las Palmas o punta piedra (ver video)?
En junio de 2026, la costa norte de Venezuela fue escenario de una gran tragedia sísmica provocada por dos terremotos de gran magnitud consecutivos. El movimiento telúrico generó un impacto devastador en el estado La Guaira, afectando severamente su geografía urbana y derribando numerosas estructuras residenciales a lo largo del corredor costero.
Como consecuencia directa de este evento sísmico, el Edificio Las Palmas sufrió un colapso estructural definitivo, siendo catalogado bajo un nivel de daño de destrucción total. La esbelta torre de 44,4 metros de altura cedió ante la fuerza de las ondas telúricas, desplomándose por completo y depositando sus restos y escombros sobre su reducida huella original de 90,6 metros cuadrados.
La caída de esta estructura se convirtió en uno de los sucesos más conmovedores del desastre a nivel nacional debido a la búsqueda de la conocida actriz y comediante venezolana Gabriela Fleritt, quien residía en el inmueble junto a su familia. Tras cinco días de intensas labores de rescate llevadas a cabo de manera incansable por familiares, vecinos y equipos de salvamento entre las ruinas del edificio, se confirmó el hallazgo sin vida de la actriz, de su hija Andrea Laya y de su nieto menor, Mariano Ferrera. El único sobreviviente de la familia en la edificación fue su nieto mayor, el pequeño Sebastián, quien fue rescatado con vida de entre los escombros.
Contexto urbano e histórico
El estado La Guaira ha sido históricamente la ventana marítima de Venezuela, actuando desde la época colonial como el principal puerto de entrada al país y el centro logístico y de intercambio comercial más importante en su conexión con Caracas.
La parroquia Macuto, colindante con el sector donde se emplaza el edificio, posee una profunda significación histórica que se remonta a su fundación. A finales del siglo XIX, durante el mandato del presidente Antonio Guzmán Blanco, Macuto se consolidó como el balneario predilecto de la élite caraqueña. Con la construcción de sus históricos baños de mar y majestuosas residencias de veraneo, la zona adquirió un aire de distinción residencial y turística que marcó la pauta de la arquitectura costera de la época.
Por su parte, la vecina parroquia de Caraballeda, fundada originalmente en 1568, experimentó una notable transformación urbana a mediados del siglo XX. La inauguración de la Autopista Caracas-La Guaira en 1953 redujo significativamente los tiempos de viaje desde la capital, detonando un auge constructor e inversionista sin precedentes en el litoral central.
Durante las décadas de 1970 y 1980, este impulso urbanístico se tradujo en la creación de balnearios públicos populares como Camurí Chico, así como en la proliferación de urbanizaciones destinadas a la clase media y alta de Caracas que buscaba una segunda residencia frente al mar. Fue en este contexto de expansión inmobiliaria vertical donde se proyectaron e integraron edificaciones como el Edificio Las Palmas, aprovechando los terrenos disponibles a lo largo de la Avenida La Playa para configurar un denso perfil costero caracterizado por modernos condominios residenciales de gran altura.






