Residencias Vistamar fue un edificio de tipología residencial multifamiliar, cuya construcción concluyó en agosto de 1985. Se ubicaba en la Parroquia Urimare, La Guaira, en el Municipio Vargas del estado La Guaira, Venezuela. El diseño arquitectónico estuvo a cargo de la firma POF Arquitectos, conformada por Gerónimo Puig, Javier Oteiza y Francisco Feaugas, con la importante colaboración del ingeniero Federico Almiñana en el diseño estructural. El proyecto fue desarrollado para Inversiones Costanera Caribe, C.A.. El inmueble, que se elevaba aproximadamente 28.8 metros y ocupaba un área de huella de unos 183.7 m², contaba con 13 pisos, una escala característica para los desarrollos habitacionales de la zona costera durante esa década.
¿Qué pasó con Residencias Vistamar?
En junio de 2026, la costa norte de Venezuela fue sacudida por dos fuertes terremotos consecutivos el día 24 de ese mes, eventos sísmicos que generaron un impacto devastador en el estado La Guaira. La región fue declarada "zona cero" debido a la severidad de la afectación, la cual alteró drásticamente la infraestructura del litoral, incluyendo zonas residenciales en parroquias como Urimare.
Como consecuencia directa de este evento sísmico, el edificio Residencias Vistamar colapsó por completo. La estructura de 28.8 metros de altura y 13 pisos cedió ante las fuerzas del terremoto, perdiendo su volumetría y quedando completamente inhabitable. Los restos del inmueble se depositaron sobre su huella original de aproximadamente 183.7 metros cuadrados, sumándose al panorama de devastación documentado en la región. Equipos de rescate, incluyendo la Unidad Militar de Emergencias (UME) de España, trabajaron en la zona residencial Vistamar, logrando rescatar a dos personas con vida que llevaban 72 horas atrapadas bajo los escombros.
Contexto urbano e histórico
El emplazamiento de Residencias Vistamar en la Parroquia Urimare estuvo intrínsecamente ligado a la evolución urbana y turística del litoral central venezolano. La Parroquia Urimare, conocida anteriormente como Raúl Leoni hasta su cambio de nombre en 2008 en honor a una cacique indígena, albergaba importantes infraestructuras como el Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar. La Guaira, desde tiempos coloniales, funcionó como un puerto vital y un eje comercial para Venezuela. Sin embargo, fue tras la inauguración de la autopista Caracas-La Guaira en 1953 cuando se aceleró notablemente su desarrollo como un codiciado destino residencial y turístico. Este crecimiento impulsó la construcción de numerosos complejos habitacionales a lo largo de su costa, con edificaciones que se insertaban en un entorno ya transformado por décadas de expansión y por su condición de zona portuaria y de esparcimiento. La parroquia, además, había experimentado eventos naturales de gran magnitud en el pasado, como la tragedia de 1999, que marcaron su historia y desarrollo.








