El Colegio Iberoamericano fue una institución educativa con una notable trayectoria de 72 años de funcionamiento ininterrumpido en la Parroquia El Junquito, Caracas. Se ubicaba en la Carretera Regional Caracas - El Junquito, una arteria vial crucial que conectaba la capital con las zonas montañosas de la región. El edificio, de una escala más íntima, contaba con una altura estimada de 6.0 metros y un área de huella de aproximadamente 100.7 m², lo que sugería una edificación de uno o dos niveles, probablemente de diseño funcional y adaptado a las necesidades de una escuela comunitaria. A lo largo de sus décadas de servicio, albergó a miles de estudiantes, convirtiéndose en un referente educativo y un punto de encuentro para las familias de la zona.
¿Qué pasó con Colegio Iberoamericano?
En junio de 2026, Venezuela experimentó un suceso sísmico de gran magnitud que impactó profundamente el centro-norte del país. Estos movimientos telúricos generaron una devastación significativa en diversas regiones, alterando el paisaje urbano y social de comunidades enteras. La parroquia El Junquito, en el Municipio Libertador, fue una de las localidades seriamente afectadas, con múltiples estructuras comprometidas y daños generalizados que transformaron radicalmente su fisonomía.
Como consecuencia directa de este desastre natural, el Colegio Iberoamericano sufrió un colapso total. La estructura de 6.0 metros de altura cedió ante la fuerza del terremoto, perdiendo su volumetría y quedando reducida a escombros sobre su huella original de 100.7 metros cuadrados. Este trágico evento dejó a más de 200 niños y niñas sin su espacio de aprendizaje y convivencia, sumándose al panorama de destrucción que afectó a la infraestructura educativa y habitacional de la zona.
Contexto urbano e histórico
El Junquito, donde se asentó el Colegio Iberoamericano, se desarrolló históricamente como una zona agrícola, reconocida por su clima fresco de montaña y la producción de hortalizas y flores que abastecían a Caracas. La primera carretera que conectó El Junquito con la capital fue inaugurada en 1930, y el proyecto de la Carretera Caracas-El Junquito-Colonia Tovar se inició en 1937, lo que impulsó el poblamiento y la actividad económica a lo largo de esta vía. El crecimiento urbano se intensificó notablemente en la segunda mitad del siglo XX, con la proliferación de parcelamientos y urbanizaciones que transformaron el paisaje rural. Formalmente constituida como parroquia el 8 de junio de 1987, El Junquito evolucionó hasta convertirse en un importante corredor turístico y residencial, donde instituciones como el Colegio Iberoamericano desempeñaron un papel fundamental en el desarrollo social, brindando educación a más de 100.000 estudiantes a lo largo de sus 72 años de existencia y fortaleciendo el tejido comunitario a lo largo de la Carretera Regional Caracas - El Junquito.








