El Edificio Villamar fue una estructura residencial que se alzó en la Parroquia Urimare, en la localidad de Maiquetía, dentro del Municipio Vargas del estado La Guaira, Venezuela. Contaba con una altura estimada de 34,5 metros y su huella ocupaba un área aproximada de 99,4 m². Su diseño, característico de las edificaciones multifamiliares desarrolladas en el litoral central durante el siglo XX, se integraba al paisaje urbano costero de la región. Se ubicaba en una zona de particular relevancia, marcada por la proximidad al Mar Caribe y la dinámica de una ciudad portuaria y aérea.
¿Qué pasó con Edificio Villamar?
En junio de 2026, la costa norte de Venezuela experimentó una serie de movimientos telúricos de gran magnitud, desencadenando una devastación significativa a lo largo del Litoral Central. Dos fuertes terremotos consecutivos sacudieron la región, con réplicas que se prolongaron, y afectaron severamente la infraestructura del estado La Guaira. Las zonas de Catia La Mar y Maiquetía, en particular, concentraron un alto grado de afectación, con múltiples edificaciones colapsadas y extensas áreas urbanas reducidas a escombros tras el llamado "doblete sísmico".
Como consecuencia directa de estos eventos sísmicos, el Edificio Villamar colapsó por completo. La estructura de 34,5 metros de altura cedió ante las fuerzas del terremoto, perdiendo por completo su volumetría y habitabilidad. Los restos del inmueble quedaron depositados sobre su huella original de 99,4 metros cuadrados, sumándose al panorama de destrucción generalizada documentado a lo largo del corredor costero en la Parroquia Urimare.
Contexto urbano e histórico
La ubicación del Edificio Villamar en la Parroquia Urimare, Maiquetía, lo inscribía en una de las zonas con mayor dinamismo del litoral central venezolano. Maiquetía, fundada en 1670 como «San Sebastián de Maiquetía», fue históricamente un importante centro comercial y un punto de referencia esencial debido al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, el principal aeropuerto del país. La Parroquia Urimare, originalmente conocida como Raúl Leoni y renombrada en 2008 en honor a una cacique indígena, se configuró a partir de un desgajamiento del territorio de la parroquia Catia La Mar, y su desarrollo estuvo intrínsecamente ligado al crecimiento de Maiquetía. Durante el siglo XX, el litoral central experimentó una notable expansión urbana impulsada por la construcción de la autopista Caracas-La Guaira en 1953, que facilitó la conexión con la capital e impulsó el establecimiento de nuevas urbanizaciones y edificaciones residenciales multifamiliares, contribuyendo a que esta franja costera se consolidara como una importante área habitacional y turística para los habitantes de Caracas.








